La Virgen peregrina de Itatií y Monseñor Stanovnick en el Anfiteatro Cocomarola
Mucha emoción, miles de pañuelos blancos y sapukay se elevaron al cielo en la segunda luna de chamamé. “Esto habla muy bien del corazón correntino de la capacidad de sentirse en familia del correntino más allá de las diferencias políticas y religiosas que somos capaces de compartir. Si lo hacemos en un momento como este como no lo vamos a poder hacer después convivencia diaria en la familia con los vecinos en los proyectos políticos y económicos- sociales, es posible. Este festival es un profundo mensaje de esperanza” dijo Monseñor Andrés.
Cientos de embarcaciones brindaron un marco de profunda emotividad a la primera peregrinación náutica chamamecera. La imagen llegó desde la Basílica hasta el Cocomarola. En una procesión inigualable e histórica por el río, se realizó ayer la chamameceada náutica “El paraná es chamamé” con la presencia de la virgen de Itatí y el canto del artista Joselo Shuap, junto a su banda. El cortejo partió ayer a las 17 desde puerto Italia donde se sumaron medio centenar de embarcaciones, junto a los trabajadores malloneros.
“La virgen de Itatí es chamamecera”, expresó el padre Rubén Camino, rector de la Basílica de Itatí, desde donde llegó la imagen hasta el puerto Italia. Allí miles de trabajadores malloneros y vecinos del lugar despidieron a la patrona del río.
Desde la embarcación Yguarusú, y escoltada por los músicos, la patrona recorrió por más de una hora el río hasta llegar al Yatch Club Corrientes, donde lo aguardó el padre Julián Zini y el grupo Neike Chamigo. Desde allí, partió hacia la parroquia Perpetuo Socorro donde se realizó la misa. Anoche al cierre de esta edición la imagen visitaba el Anfiteatro.